¿Cuándo fue la última vez que viste directo a los ojos de un animal? Detente un momento, recuerda la mirada del primer perro que fue tu amigo, ese al que jamás olvidarás. ¿Puedes sentir de nuevo el efecto de esos ojos contemplándote cariñosos? ¿Hace cuánto tiempo que no te detienes para ver a alguno de esos perros solitarios que caminan sin rumbo en las calles de la ciudad? ¿Sabes? Detrás de todos esos saquitos de huesos llenos de mugre, está una mirada como la de tu perro. En México esa mirada se repite una y otra vez; cobra diferentes formas, tiene rostro de vaca y mirada profunda, de gato y mirada asustada, de cerdo y desesperación, de jaguar cautivo, de ansiedad y añoranza por la selva perdida… Las miradas son las mismas: amplias, totales, sinceras. Algunas piden ayuda, otras tal vez ya perdieron la esperanza.
En la ciudad de México y Área Metropolitana existen alrededor de 3 millones de perros abandonados, viviendo en las calles. La cifra de gatos es incalculable. En el país hay más de 1560 especies de fauna silvestre en peligro y existe un sinúmero de animales de granja como vacas, cerdos (un animal más inteligente que el perro), burros o pollos viviendo y muriendo en condiciones inaceptables.
La cantidad es tal, que de nada sirve agobiarte con cifras; sabemos que es difícil cambiar la realidad así en un instante. ¿Pero qué tal transformar lo inmediato? Eso que sí está cerca de ti. Hay muchas cosas pequeñas pero contundentes que puedes hacer:
Si tienes un perro o gato, esterilízalo, no importa si es hembra o macho. Hay tantos animales abandonados que traer nuevos cachorros al mundo sólo les quita una oportunidad a los que ya están vivos y sufriendo. No importa si se trata de un bello ejemplar con pedigree o no; sabemos que tienes absolutamente descartado que alguno de los cachorros de tu perro o gato sufra abandono o maltrato, pero es una cadena muy larga, difícil de controlar: de una sola pareja de perros descienden hasta 7 mil cachorros en 7 años y en el caso de los gatos la suma asciende a 14 mil. ¿Cómo asegurar que los nietos de los hijos de tu perro no acabarán electrocutados en el antirrábico? ¿Hasta cuando romperemos la cadena?
Si estás pensando en comprar un animal, no lo hagas. Adopta un perro o gato. No contribuyas con el mercado de animales. Y descarta totalmente la posibilidad de comprarlo en tiendas o con vendedores ambulantes. Estos últimos están fuera de la ley que en México prohibe la venta de animales en la vía pública. El mercado de venta de mascotas condena a las hembras a vivir encerradas en jaulas pariendo varias veces al año; ahí mueren o son sacrificadas cuando ya no sirven más, lo mismo pasa con los sementales. No permitas que esto continúe. Adopta, no compres. Y házlo solamente si estás seguro de que quieres compartir tu vida al menos 10 años y que estarás dispuesto a dedicar a ese compañero tiempo diario, que no estará solo en un patio, jardín o azotea. Si tu idea es que “con agua y comida es suficiente”, entonces desiste de tener un animal.
¿Por qué no mencionamos aves, reptiles, monos u otros animales silvestres? Porque definitavemente no son animales de compañía. ¿quieres hacer algo contundente que mejore la situación de las especies silvestres? !No los compres! El tráfico ilegal de especies silvestres representa el tercero en México, sólo después del narcotráfico y el tráfico de armas. Y aunque su
procedencia sea legal, son criaturas acostumbadas a la libertad, incluso los nacidos en cautiverio, sus genes les recuerdan lo que son: salvajes. ¿Cómo reemplazar los kilómetros que viaja un loro en libertad? ¿Cómo aliviar la eterna inactividad de sus alas? ¿cómo justificar que a un ave se le atrofien los músculos solamente por el gusto de tenerlo en una jaula?
No hay pecera, jaula, o corral que reconforte a un animal salvaje. Su existencia se convierte en una burda caricatura. Nada más indignante. Considera qué es lo que buscas en un animal ¿son el cariño y la compañía? Te sentirás defraudado al comprobar que una serpiente o un hurón no son animales efusivos como un perro o gato.
La próxima vez que te asomes a una jaula en la tienda de mascotas, o que te cruces con algún animal vagabundo, busca sus ojos y recuerda lo que esa mirada es capaz de sentir.
Gente por la Defensa Animal tiene como misión “Luchar contra la crueldad y la violencia hacia los animales en México mediante el cumplimiento de las leyes y la educación preventiva”.
Tú puedes ayudar, conviértete en donador o forma parte de nuestros voluntarios.
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Texto: Maricarmen García / Gente por la Defensa Animal, a.c.