La música tiene un lado salvaje

The Beach Boys, en una de las imágenes tomadas durante la sesión que ilustraría la portada de ‘Pet Sounds’.
* El músico Lou Reed ofrecerá un concierto sólo para perros.
* Muchos grupos buscan inspiración en los animales.
* Bandas como Caninus tienen a sus mascotas como vocalistas.

Casi cuatro décadas después de componer la inolvidable Walk on the wild side –un guiño al submundo hedonista de La Factoría de Andy Warhol–, el inimitable Lou Reed parece haber dado con un nuevo significado para uno de sus estribillos más recordados: el próximo 6 de junio, un pequeño grupo de afortunados será testigo en Sidney, Australia, de la penúltima ocurrencia del músico neoyorquino y su mujer, la igualmente estrafalaria Laurie Anderson.

No habrá aplausos. Probablemente, tampoco el silencio necesario para disfrutar de un buen concierto: el repertorio estará dedicado exclusivamente a perros. Ellos serán los únicos capaces de disfrutar de unas canciones construidas a base de frecuencias sólo perceptibles por sus sensibles oídos. La última idea del sin par Reed no ha pasado desapercibida para el público, que ha reaccionado a mitad de camino entre la sorpresa y la sorna ante la iniciativa.

Y sin embargo, ningún crítico podrá destripar con fundamento la calidad del repertorio. Habrá que agachar la cabeza y evaluar atentamente la reacción de los cuadrúpedos. Esta vez, ellos son los protagonistas.

De ‘Pet Sounds’ a ‘Wilco’

Más allá de las excentricidades del que fuera líder de The Velvet Underground, el mundo animal ha ejercido una influencia muy significativa durante toda la historia de la música. Desde las bandas que decidieron adoptar el nombre de un animal, como The Beatles, Eagles, Scorpions, Arctic Monkeys, Gorillaz, o los propios The Animals, hasta los que han optado por llevar a sus portadas a fauna de todo tipo.

Para la posteridad han quedado cubiertas como la de Pet Sounds (la obra cumbre de los The Beach Boys en la que los californianos posaban sonrientes junto a un grupo de ovejas), el mitológico león de Bridges to Babylon de los The Rolling Stones o las de las vacas de Pink Floyd en Atom heart mother y Aerosmith en Get a grip, esta última ataviada con un piercing en la ubre.

También los más actuales Wilco –con el camello de su álbum homónimo de 2009– o Interpol y la escena salvaje de la portada de Our love to admire (2007) han mostrado su lado más animal en sus cubiertas.

Los Beatles, a ladridos

Como ocurre a menudo, siempre hay quien decide ir un paso más allá. ¿Cómo sonaría She loves you cantado por una manada de perros? ¿Y A hard days night coreada por ovejas y vacas?

La trascendental pregunta debió de pasar por la cabeza de los ejecutivos del sello Passport Records en 1992 cuando decidieron editar doce grandes clásicos de los cuatro de Liverpool a manos del grupo The Woofers and Tweeters Ensemble, que empleó samples de animales de toda condición para reproducir las melodías de los fab four. El resultado no tiene desperdicio.

Animales a escena

¿Se puede ir aún más lejos? Sí. En 2003, Justin Brannan, Rachel Rosen y Colin Thundercurry llegaron a una conclusión: si la manera de cantar de muchos vocalistas de su estilo preferido, el grind core, guarda similitudes con los guturales ladridos de un perro, ¿por qué no ceder el micrófono directamente a sus mascotas?

Dicho y hecho: Budgie y Basil, dos pit-bull terrier de fiero aspecto y envidiable chorro de voz, tomaron el liderato de la banda. El título del primer disco de Caninus habla por sí solo: Now the animals have a voice (Ahora los animales tienen voz).

Algo similar se les ocurrió a Blake y Mark, dos jóvenes de Baltimore que para su banda de death metal, Hatebeak, cuentan con la estridente potencia vocal de Waldo, un loro africano de 19 años. A día de hoy tienen un disco, The Number of the Beak (El número del pico, en un singular homenaje al clásico The number of the Beast de Iron Maiden), y varios singles compartidos con otras bandas, entre otras los propios Caninus.

Ante todo, amigos

Más allá de lo puramente anecdótico, multitud de músicos de toda condición han manifestado públicamente su amor hacia los animales. Incluso algunos hacen de la defensa de sus derechos uno de sus objetivos primordiales.

Artistas como Pink, Tom Morello (guitarrista de Rage Against The Machine) o Serj Tankian (cantante de System Of A Down) han colaborado activamente en diversas campañas de PETA, la más relevante organización estadounidense dedicada a la defensa de derechos de los animales.

Otros como Sting, Lenny Kravitz, Moby, Leonard Cohen, Elvis Costello o Paul McCartney se declaran vegetarianos y alaban con frecuencia las ventajas de un modo de vida en el que los animales sólo sirvan para inspirar su música, ilustrar sus portadas o, por qué no, cantar sus canciones. Aunque difícilmente podamos entenderlas.

Fuente: 20minutos.es

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