Catana en adopción

Catana y su hijo Ducky vivían en la azotea. Catana estaba amarrada para que no se fuera a otras casas cuando tenía hambre. Los vecinos comentan que cuando entraba en celo, la dueña de la casa la echaba a la calle “porque no quería tener problemas”. Obviamente, se cruzaba y de la última cruza tuvo dos cachorros. Uno de ellos fue rescatado junto con ella.
Recibimos un reporte ciudadano a cerca de su situación y Andrea, voluntaria del área de reportes de crueldad contra fauna doméstica acudió a atenderlo.
La situación era por demás indignante. Dos hermosos animales viviendo en la inmundicia y el abandono.

Catana comía sobras de los pescados del negocio que tienen los dueños de esta casa. Si hacía mucho ruido la encerraban en un cuarto y la golpeaban. Los vecinos podían oír cómo lloraba.
Desde que fue rescatada, Catana se ha comportado muy bien. Es una perrita muy dócil, que disfruta ser apapachada. Sin embargo sigue teniéndole miedo a las pelotas o balones y a la escoba. Parece que con eso le pegaban.
Disfruta mucho salir a la calle con su correa y no se distrae aunque pase mucha gente, siempre está atenta a quien la pasea.

Escribe a maryk@gepda.org y envía el formato de adopción.
Formato de adopción para bajar (formato Word)
ADOPTA, NO COMPRES














me parece muy indignante que haya personas que traten tan mal alos animales, al igual que nosotros los animales tienen sentimientos lo unico es que ellos no hablan para pedir ayuda
cuando la necesitan me parece un atropello lo que le hacen a los perros. eso esta muy mal