Los toros, el arte de generar crueldad

Febrero 12, 2008 por Gente por la Defensa Animal  
Post en Opinión


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Testimonio de un ex empleado y aficionado de la Fiesta brava

Antes de comenzar debo presentarme pues al decidir escribir sobre toros, es por que se perfectamente lo que digo. Fui aficionado a los toros desde los 10 años. Trabajé en una ganadería de toros bravos por 7 años. Participé de todas las labores que implica un lugar como éste. Colaboré directamente con los matadores de toros y rejoneadores, con subalternos, picadores y empresarios taurinos. Conozco bien este mundillo de la tauromaquia. Yo, que trabajé años para una ganadería, que estuve presente en los traslados a la plaza de toros, que vi lo que ocurre tras bambalinas, puedo, con conocimiento de causa, dar mi testimonio.

Una de las principales excusas para continuar con las corridas de toros es que algunos las consideran arte. Arte a costa del sufrimiento y maltrato que sufren los toros desde los primeros días de nacidos.

Cuando el toro nace, es separado de su madre a las pocas semamas. Las crías son encorraladas y alimentadas con anabólicos y esteroides para que se vuelvan más musculosos y así puedan cumplir con la presencia (características físicas) que exigen en las plazas donde se lidearán y morirán.

Son resgistrados con el escudo o emblema de la ganadería a la que pertenecen. Se les asigna cuando nacen un número que es de hasta 3 dígitos. Todos estos datos son registrados en un libro. Estos datos, son que llevarán durante su corta vida. Pero no crean que se les cuelga una placa…se les marcan los cuartos traseros con hierros al rojo vivo que se calientan en fogatas. Como menciono, tienen el hierro de la ganadería más el número que los distingue, que es hasta de 3 dígitos. Lo que ocurre es que se les marca (quema) por lo menos 4 veces, ¡con los hierros casi a punto de fundirse! No hay anestesia ni tranquilizante que mitigue el dolor de quien en ese momento, es apenás un animal de algunos meses de nacido. Los becerros literalmente, se retuercen de dolor. Pero no todo es malo según los ganaderos hasta les ponen sus polvitos para que cicatrice más rápido . Las quemaduras son de tercer grado, de otra forma el marcaje no se distinguiría a lo lejos.

De forma que así es como inicia el de esta tradición. ¿Qué les parece?

Mi relato termina aquí, estamos en el primero año. Pero les aseguro que hay más. Mucho más. Faltan aún los tres o cuatro años que pasarán antes de que llegue el momento de morir en la Plaza de toros.

Habrá personas que refutarán lo que escribo. Dirán que es mentira, que no hay crueldad. Yo se muy bien lo que hice. Cometí muchos atropellos en contra de estos hermosos animales y me averguenzo de ello. Por eso en esta ocasión y como pequeño homenaje, prefiero permanecer en silencio al acabar con mi relato. Seguiré escribiendo más adelante. Hoy es tiempo para ellos.

Miguel Angel Martínez
Coordinador de reportes de crueldad contra fauna doméstica
Gente por la Defensa Animal, a.c.
www.gepda.org

Comentarios

3 Respuestas a “Los toros, el arte de generar crueldad”
  1. Cuauhtemoc dice:

    solo para comentar que la supuesta crueldad que manifiestan contra los animales al separarlos de sus madres a tempranas edades…. eso tambien se hace con el ganado lechero…..
    el marcaje a hierro candente es una costumbre que se ha tenido desde la epoca colonial y actualemente se sigue llevando a cabo en el ganado lechero y principalmente en el de engorda en campo ….

    asi que yo me pregunto…. los “protectores” de animales seguramente no comen carne ni toman leche ni sus derivados, por que de ser asi tambien estan fomentando el maltrato a los animales aunque no sean precisamente toros de lidia.

    PD. en el tercer parrafo en donde dice…..”que exigen en las plazas donde se lidearán y morirán”
    debería decir “lidiarán” en lugar de “lidearán”…… recordemos que son toros de “LIDIA” (etimologia griega que significa lucha, pelea) y no de LIDEA

  2. Hola Cuahutémoc, efectivamente, los protectores (sin comillas) no somos carnívoros. Y tampoco vestimos con animales.

    Siempre me llama la atención cómo genera incomodidad este tema. Cómo algunas personas buscan echar mano de otros ejemplos de maltrato para minimizar el que sufren los toros de lidia. El dolor de un animal no aumenta o disminuye por el que padezcan otras especies.

    Gracias por tu corrección de etimología, agradecemos el tiempo que te tomaste en buscar el dato para publicarlo en este espacio.

    Un saludo

  3. Viry dice:

    No entiendo el afán de siempre descalificar el trabajo de aquellos que nos preocupamos por el bienestar animal.

    Por lo menos estamos haciendo algo productivo por este mundo podrido… y sí, este tipo de críticas como la de Cuauhtemoc nos sirven para aferrarnos más a nuestras creencias y lograr un verdadero cambio.

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