Disminuye drásticamente población de iguanas en Chiapas

(Agencias) – La caza, la tala de bosques, la contaminación por basura y agroquímicos, el saqueo indiscriminado y el contrabando a Guatemala han disminuido drásticamente la población de iguanas en las regiones de la costa, soconusco y sierra.

La responsable del Subcomité Técnico Consultivo para la Conservación y Manejo de las Iguanas de México, Evelyn Álvarez Torres, informó lo anterior y dijo que hay localidades donde la especie ya no existe, pues se presenta la matanza del reptil.

En entrevista, expuso que de acuerdo con un estudio realizado sobre la situación de las diversas especies de iguana en el municipio de Acapetahua, hay el riesgo de que en corto plazo, en las tres regiones mencionadas de la entidad no quede un solo ejemplar de la especie.

igua.gif

Mencionó que la iguana es un reptil que alcanza un tamaño de hasta dos metros, de los cuales 1.30 metros corresponden a la cola, y su peso medio es de unos 15 kilogramos.

La especialista dijo que se trata de un animal ágil, que solamente baja al suelo para beber agua y pasa la mayor parte del tiempo desplazándose entre las ramas de los árboles, donde encuentra su alimento.

Indicó que sus patas son fuertes y terminan en dedos extremadamente finos y largos provistos de uñas muy apropiadas para agarrarse con facilidad a los troncos de las plantas. Además de que el color verde de su piel les permite confundirse con la vegetación y pasar desapercibidos a los ojos de su depredadores.

Señaló que la verde piel de la iguana está recubierta de pequeñas escamas y una cresta, más aparatosa en los machos.

Recorre su dorso desde la cabeza hasta la cola, un gran repliegue de la piel bajo la mandíbula inferior a modo de papada “y ofrece un majestuoso aspecto que nos recuerda al de sus extintos antepasados, los dinosaurios”, comentó.

Reiteró que el decremento en la población de este reptil es drástico y ha habido etapas en que los cazadores las han traficado en las mismas comunidades, incluso por costales de 100 kilogramos.

Expuso que por esa razón, en algunos centros de población ya no pueden ver al animal ni se puede efectuar un intercambio genético entre especies.

Álvarez Torres refirió que durante la etapa de reproducción, de febrero a abril, la persecución aumenta y los saqueadores buscan al reptil para obtener la carne para su alimentación, descuartizan al animal y extraen los huevos, con ello se genera una matanza.

Aclaró que el saqueo no se presenta sólo con esta especie, sino también contra los cocodrilos y tortugas, incluso dentro de la Reserva de la Biosfera de la Encrucijada y en los manglares.

Fuente: Tabasco Hoy

Con información de Marjorie Daphnis – Voluntaria de GEPDA

  • Comparte este post:
  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • Digg

4 Comentarios

Deja tu comentario