Políticas|15 mayo 2007 9:19

La sobrepoblación de los perros y los gatos y la regla del 70% (Parte 2 de 3)

Si seguimos la conclusión lógica de la regla del 70%, que es ampliamente aceptada por aquellos que trabajan en epidemiología, nos encontramos con algunas respuestas interesantes.

Por ejemplo, aquellos que trabajan diligentemente para controlar la sobrepoblación de perros y gatos en los condados de Los Ángeles y Orange están desconcertados por el hecho de que, a pesar de sus esfuerzos incansables, no han podido observar una reducción en las eutanasias. Desafortunadamente, la población fértil de perros y gatos era tan grande al principio y el área de ambos condados tan densamente poblados era tan inmensa que no fue posible esterilizar el número requerido para alcanzar el objetivo del 70%.

El señor Clifton enfatiza que usted debe alcanzar el 70% o FRACASA – no se puede progresar cuando se obtiene una nota de 70% ó 80%. Citando al señor Clifton: “no alcanzar el 70%… y la esterilización… el proyecto obtendrá un gran 50% en la fecundación de animales; en consecuencia: personas temerosas por los perros en las calles, heces felinas en jardines y en las cajas de arena de los niños y críticas insustanciales lanzando alegatos de fraude.”

De manera clara, la regla del 70% se aplica a cualquier área circunscrita. Puede ser un pueblo o comunidad aislada (por ejemplo, las comunidades nativas estadounidenses de Flathead Nation) o la simple superficie de una colonia de gatos ferales.

Por lo general, las áreas más abundantes pueden y consiguen el 70% (o más) en la esterilización de los perros y gatos y el problema del nacimiento masivo se puede evitar. Las zonas más pobres no logran acercarse al 70% y los refugios de animales que cubren esas comunidades son los receptores de las víctimas desgraciadas de muchos nacimientos y de pocos hogares. Esta situación es el tema principal del libro de Bob Christianson, Salvemos a nuestros callejeros, CLC Publicaciones, 1996.

Con frecuencia, las campañas humanitarias de entusiastas activistas para el control de los animales, involuntariamente, prometen a aquellos que proveen los fondos, resultados superiores a los que se obtienen. Cuando los fondos estatales que dan recursos para “iniciar” el proyecto, como resultado de estas promesas, no pueden mostrar ninguna mejoría a nivel estadístico, ellos, por lo tanto, concluyen que sus fondos no produjeron los resultados deseados.

Lo que realmente puede producir un impacto en la reducción de los nacimientos es tomar como objetivo un área razonable y dentro de un corto período de tiempo esterilizar en forma masiva para alcanzar la meta del 70%. Si la esterilización se lleva a cabo dentro de un ciclo de reproducción, los resultados pueden de inmediato medirse. El dinero ahorrado en control animal y en gastos generales de los refugios de animales puede, con facilidad, sustentar el financiamiento necesario para iniciar los esfuerzos de esterilización.

Cuando se alcanza la meta del 70% en la esterilización, tanto los fondos como los esfuerzos pueden reducirse a un nivel de mantenimiento. Una unidad móvil de castración que visita diferentes lugares en un solo día, durante el mes es buena para fomentar las relaciones públicas, despierta la preocupación en la comunidad y es, 100% útil para la familia y su perro, pero no puede lograr el número de esterilizaciones requeridas en un lugar para reducir significativamente la sobrepoblación.


Escrito por: W. Marvin Mackie, D.V.M.
Traducido por: Yanina Ruiz Fernández

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